Centenares de
satélites de telecomunicaciones que orbitan a 36.000 kilómetros de altura sobre
la superficie terrestre rebotan miles de señales que se captan en los tejados
de todo el planeta. Estos ingenios espaciales permiten distribuir un alud de
canales y hacerlo, además, sin las apreturas del espacio radioléctrico por el
que circula la TDT.
Astrium ultima
actualmente en sus instalaciones el Astra 2G, que estará en órbita en el primer
trimestre de 2014. Se sumará a la red de 54 satélites de SES, la compañía con
sede en Luxemburgo que distribuye 5.967 canales de televisión en todo el mundo y ofrece cobertura global (alcanza el
99% de la población). En España en el principal operador. De los 2,7 millones
de hogares que reciben TV por satélite, 2,2 (el 83%) sintonizan sus señales.
Sobre el 4K pivotará
la televisión del futuro. Su desarrollo será imparable y todo parece apuntar
que engullirá al 3-D, un formato que, según los expertos, está dando últimas
bocanadas. Ni la industria ni el público ha mostrado un excesivo interés por este
sistema. La necesidad de utilizar gafas para ver las imágenes tridimensionales
es el gran obstáculo.